lunes, 11 de julio de 2011

Nuevas normas...

¿A qué juegas? Explícame las reglas porque me las has cambiado, me quedé cuando pensar en los demás era algo habitual e incluso estaba bien, y lo que los demás sentían era algo importante. No me gustan tus nuevas reglas, ya no me gusta este juego, pero a pesar de todo eso, a pesar de que no hago más que perder, no puedo cerrar el tablero y olvidarme de todo, de tus estúpidas reglas y de un juego que ya no tiene sentido. ¿Por qué? Curiosa pregunta… Me gustaría conocer la respuesta pero desgraciadamente, es un misterio difícil de resolver…

Otra gran cuestión importante es por qué cuando jugaba casi sin enterarme ganaba todas las partidas y ahora que me esmero y pongo empeño en intentar ganar… Haga lo que haga siempre acabo perdiendo… Pero casualmente esta vez sí tengo la respuesta, antes ganaba porque sabía cómo jugar, entendía el mecanismo del juego. Ahora que has cambiado todo mecanismo posible ya no lo entiendo, y por eso aunque lo intente con todas mis fuerzas nunca podré ganar.

¿Qué te ha hecho cambiar tanto? Has pasado de blanco a negro, pero podemos crear un gris. Podemos crear un juego nuevo con unas nuevas normas, un juego en el que no haya vencedor ni vencido, o mejor dicho un juego en el que los dos seamos ganadores. Podemos hacerlo, pero juntos, yo sola no puedo, necesito que me ayudes, necesito que tú también estés de acuerdo, necesito que me apoyes y que estés a mi lado…

jueves, 7 de julio de 2011

La felicidad!

No es más feliz el que más millones tiene en el banco, el que más coches tiene aparcados en el garaje o el que más chalets de veraneo es capaz de acumula. La felicidad no consiste en los bienes materiales sino en las cosas más banales de la vida, en un día a día que te llene por dentro. Un beso, una caricia, una mirada o un te quiero pueden hacer feliz a alguien, y es curioso como su ausencia puede conseguir el efecto totalmente contrario.