martes, 14 de junio de 2011

El dolor


Decimos que el mundo sin dolor no sería mundo, pero eso es más fácil decirlo cuando no lo sientes en tus carnes.


Cuando sientes dolor, y no me estoy refiriendo al dolor físico sino al dolor emocional, desearías poder cambiar tus emociones para sentir otra cosa, lo que sea menos dolor… A veces ese dolor ha sido ocasionado por una persona, o mejor dicho por cómo se ha comportado dicha persona, y cuando alguien te ha hecho daño normalmente hay dos opciones: O bien te ha hecho tanto daño que empiezas a odiarle con todas tus fuerzas, lo cual implica que antes la querías mucho, porque para odiar a alguien antes hay que quererle y el odio es directamente proporcional al amor que anterior mente sentías, o bien (y eso solo ocurre cuando le quieres muchísimo) o bien quieres tanto a esa persona que intentas disimular y fingir que no te ha afectado nada para que no se sienta culpable, se lo perdonas todo con tal de estar cerca suya.
Es que es irremediable, siempre te hacen más daño las personas que más quieres, y esto se debe a que las personas a las que no quieres, las que son indiferentes para ti, nunca podrás hacerte daño, aunque lo deseen con todas sus fuerzas y lo intenten por todos los medios jamás lo conseguirán, porque esas personas no tienen acceso a tus sentimientos, lo que hagan o digan no te van a quitar ni un minuto de pensamiento. En cambio cuando es una persona a la que quieres todo cambia, lo que haga o lo que diga te importa, sientes decepción al comprobar que la que tú considerabas  amiga te la ha jugado, te rompe el corazón darte cuenta de que gestos sin mala intención no significaban lo que tú creíste entender, y más aún cuando esos gestos se hicieron sin pensar en sus posibles consecuencias, o más bien en sus seguras consecuencias con respecto a ti.
Te echas las manos a la cabeza y darías lo que fuera por tener una máquina del tiempo para poder volver atrás y que nada de eso ocurriese, para hacer todo lo posible por evitar ese dolor que te está atormentando por dentro hasta el punto de no dejarte tranquila, de tener pequeños momentos de alegría en los que te evades, te olvidas un poco de todo y te ríes, piensas en otras cosas y te lo pasas bien un rato, pero solo son eso, momentos puntuales que siempre tienen un final, generalmente próximo al principio y toca volver a la realidad, poner los pies sobre la tierra y otra vez dolor, los llantos nublan tus ojos y casi no puedes ver, y sólo te queda el consuelo de que después de la tormenta siempre llega la calma, así que te quedas esperado que la calma llegue lo antes posible.

lunes, 13 de junio de 2011

VERANO!

Verano, esa estación en la que todos los días son fin de semana, los horarios cambian y ya no controlas las horas, vives sin preocupaciones, sin agobios, esa estación en la que te dejas llevar y vives el día a día disfrutando cada minuto, tan esperada durante el resto del año y tan fugaz que hay que aprovecharla bien.

POR FIN ES VERANO!

miércoles, 1 de junio de 2011

HAY QUE PEDIRLE MÁS A LA VIDA!


Todos los días son iguales, te despiertas al oír el fatídico sonido del despertador recordándote que tus horas de sueño han terminado y piensas que le venderías tu alma al mismísimo diablo por poder seguir durmiendo un poco más. Desayunas, luchando con tus ojos para que permanezcan abiertos, te miras el reloj y… ¡¡¡MADRE MIA!!! En diez minutos tienes que salir de casa, ¿Cómo es posible que se te haya pasado tanto la hora? Te vistes con lo primero que ves, recoges rápidamente los libros sobre los cuales te quedaste trabajando hasta que tu cuerpo te lo permitió la noche anterior y los metes en la mochila, miras el horario y compruebas que la mochila está bien preparada, te lavas los dientes a toda prisa y te pasas un poco el cepillo por el pelo, no hay tiempo para más...

Llegas al instituto y o bien la clase ya ha empezado o bien está apuntísimo de empezar, te sientas en tu sitio y sacas los libros de la materia que toque. Intentas atender, de verdad que lo intentas, pero a veces es imposible, tus ojos no paran de cerrarse, con gran esfuerzo los abres cada vez que se cierran, pero irremediablemente tus parpados vuelven a caer una y otra vez. Sigues la clase como puedes hasta que por fin suena el timbre que indica que la clase ha terminado y te rindes. Tus ojos ganan la batalla, tu cabeza cae muerta sobre la mesa amortiguada solo por tus brazos que a su vez hacen de almohada, por un momento te parece que estas en el paraíso, pero ese sentimiento se desvanece en cuanto entra el profesor de la siguiente clase.

Poco a poco te vas despejando hasta que suena el último timbre, el que sin palabras te dice que ya te puedes ir a tu casa. Lo más lógico sería aprovechar para dormir, pero no, lo primero que haces es mirar el tuenti, te llaman para comer y después otra vez al tuenti, tienes adicción… Tras cansarte de darle a inicio una y otra vez decides hacer algo sensato y ponerte a estudiar, pero el ordenador sigue encendido y aprovechas cualquier oportunidad para mirar si hay novedades en el tuenti. Sin darte cuenta ya se ha hecho la hora de cenar, cenas, una duchita y ahora tienes dos opciones: ver la serie que echan esa noche en la tele a la cual estas enganchadísima, o… si, lo has acertado, meterte al tuenti…

De repente te miras el reloj y te das cuenta de que son las doce de la noche y la tarde no te ha cundido nada, asi que solo te queda quedarte estudiando hasta tarde a pesar de que eres el sueño personificado. Y vuelta a empezar una y otra vez día tras día.

Pues yo NO quiero una vida así, una vida llena de monotonía en la que ya no tienes ni un momento para reírte a gusto con tus amigas por cualquier tontería, y cotillear como si fuera un deporte olímpico. Yo quiero una vida llena de emoción, una vida que sea como una serie de televisión en la que tú eres la protagonista y cada día tienes una aventura por vivir llena de nuevas experiencias! HAY QUE PEDIRLE MÁS A LA VIDA!