miércoles, 1 de junio de 2011

HAY QUE PEDIRLE MÁS A LA VIDA!


Todos los días son iguales, te despiertas al oír el fatídico sonido del despertador recordándote que tus horas de sueño han terminado y piensas que le venderías tu alma al mismísimo diablo por poder seguir durmiendo un poco más. Desayunas, luchando con tus ojos para que permanezcan abiertos, te miras el reloj y… ¡¡¡MADRE MIA!!! En diez minutos tienes que salir de casa, ¿Cómo es posible que se te haya pasado tanto la hora? Te vistes con lo primero que ves, recoges rápidamente los libros sobre los cuales te quedaste trabajando hasta que tu cuerpo te lo permitió la noche anterior y los metes en la mochila, miras el horario y compruebas que la mochila está bien preparada, te lavas los dientes a toda prisa y te pasas un poco el cepillo por el pelo, no hay tiempo para más...

Llegas al instituto y o bien la clase ya ha empezado o bien está apuntísimo de empezar, te sientas en tu sitio y sacas los libros de la materia que toque. Intentas atender, de verdad que lo intentas, pero a veces es imposible, tus ojos no paran de cerrarse, con gran esfuerzo los abres cada vez que se cierran, pero irremediablemente tus parpados vuelven a caer una y otra vez. Sigues la clase como puedes hasta que por fin suena el timbre que indica que la clase ha terminado y te rindes. Tus ojos ganan la batalla, tu cabeza cae muerta sobre la mesa amortiguada solo por tus brazos que a su vez hacen de almohada, por un momento te parece que estas en el paraíso, pero ese sentimiento se desvanece en cuanto entra el profesor de la siguiente clase.

Poco a poco te vas despejando hasta que suena el último timbre, el que sin palabras te dice que ya te puedes ir a tu casa. Lo más lógico sería aprovechar para dormir, pero no, lo primero que haces es mirar el tuenti, te llaman para comer y después otra vez al tuenti, tienes adicción… Tras cansarte de darle a inicio una y otra vez decides hacer algo sensato y ponerte a estudiar, pero el ordenador sigue encendido y aprovechas cualquier oportunidad para mirar si hay novedades en el tuenti. Sin darte cuenta ya se ha hecho la hora de cenar, cenas, una duchita y ahora tienes dos opciones: ver la serie que echan esa noche en la tele a la cual estas enganchadísima, o… si, lo has acertado, meterte al tuenti…

De repente te miras el reloj y te das cuenta de que son las doce de la noche y la tarde no te ha cundido nada, asi que solo te queda quedarte estudiando hasta tarde a pesar de que eres el sueño personificado. Y vuelta a empezar una y otra vez día tras día.

Pues yo NO quiero una vida así, una vida llena de monotonía en la que ya no tienes ni un momento para reírte a gusto con tus amigas por cualquier tontería, y cotillear como si fuera un deporte olímpico. Yo quiero una vida llena de emoción, una vida que sea como una serie de televisión en la que tú eres la protagonista y cada día tienes una aventura por vivir llena de nuevas experiencias! HAY QUE PEDIRLE MÁS A LA VIDA!

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