martes, 29 de noviembre de 2011

El momento más deseado

Te miro. Me miras. Sonrío. Sonríes. Entonces te vas.  ¿Cuánto tiempo vamos a seguir así? Suspiro. Suspiras. Pero ninguno vemos al otro. Y así día tras día. Hasta ese momento. Tú y yo solos, cerca, muy cerca. Te cojo la mano. Tú acaricias la mía. Voy a hablar pero tú acercas rápidamente tu dedo a mi boca para mandarme callar. Me besas. Te beso. Nos fundimos los dos en uno. Somos el amor en su estado más puro. Y es entonces cuando el mundo se para. No existe nada más, nada más importa. Solo tú y yo. En ese momento es cuando mis labios se despegan poco a poco de los tuyos para acercarse a tu oído y susurrar con toda la dulzura que son capaces de acumular un sincero te quiero.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Escápate!

-¿Qué haces?
-Pensar.
-¿Y en qué piensas?
- En locuras, ese tipo de cosas que piensas y planeas aun sabiendo que nunca te atreverías a hacerlas. Me gustaría atreverme por una vez…
-Hazlo.
-¿Hacer qué?
-Escápate conmigo, sabes que me quieres, es eso en lo que estabas pensando, no lo pienses más y hazlo.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Soñar es gratis...

Silencio, no hay nadie a mi alrededor, estoy sola en el medio de una habitación enorme, quieta, inmóvil, entonces se abre una puerta y entras tú, sin decir nada te acercas a mí, lenta y silenciosamente, yo no me muevo, simplemente espero a que tú vengas, suavemente me retiras el pelo de la oreja con tu mano y con una dulzura impresionante me susurras un “te quiero” a escasos centímetros de mi oído. Entonces suena el despertador, cómo no solo ha sido un sueño.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Hoy solo quiero decirte lo mucho que te quiero.

Poco a poco abro los ojos  y me doy cuenta de que está empezando un nuevo día.  ¿Qué haré hoy? Es una pregunta que viene mucho a mi mente en momentos así, entonces vienen a la mente las obligaciones, y la pregunta cambia un poco, se transforma en un ¿qué tengo que hacer hoy? Esta pregunta es más fácil de responder, sin embargo no quiero responderla. Hoy no quiero pensar en las obligaciones, la pregunta que hoy quiero responder es ¿qué quiero hacer hoy? Y esta respuesta es simple. Hoy solo quiero decirte lo mucho que te quiero.

I miss you

No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, eso suelen decir, pero a veces ese “no saber lo que se tiene” es fruto de la indecisión. Sabes lo que tienes, pero no sabes si lo quieres o no. El problema es que el tiempo que hay para decidirlo es limitado, y una vez que ese tiempo llega a su fin la vida decide por ti. Da igual si lo quieres o no, ya no lo tienes.