Te miro. Me miras. Sonrío. Sonríes. Entonces te vas. ¿Cuánto tiempo vamos a seguir así? Suspiro. Suspiras. Pero ninguno vemos al otro. Y así día tras día. Hasta ese momento. Tú y yo solos, cerca, muy cerca. Te cojo la mano. Tú acaricias la mía. Voy a hablar pero tú acercas rápidamente tu dedo a mi boca para mandarme callar. Me besas. Te beso. Nos fundimos los dos en uno. Somos el amor en su estado más puro. Y es entonces cuando el mundo se para. No existe nada más, nada más importa. Solo tú y yo. En ese momento es cuando mis labios se despegan poco a poco de los tuyos para acercarse a tu oído y susurrar con toda la dulzura que son capaces de acumular un sincero te quiero.

Tengo una entrada parecida a esta ehhh jajaja así con parecido empiece.
ResponderEliminarLo que pasa que al empezar con el principio así tan rápido, luego seguir con frases largas queda exagerado o intencionado. Aunque el final es muy bonito.
Me ha gustado en sí, pero cambias así mucho de tema, de momento o situación.
No te lo digo porque yo lo haga perfecto ni nada por el estilo que a otras personas le puede parecer perfecto, simplemente para que mejores, ya que a mí nadie me dice nunca nada más que qué bonito xD
Un beso feis, sabes que te love beaucoup ;)